Desde que la COVID-19 se extendió por todo el mundo, el panorama laboral tal como lo conocemos ha cambiado. Las ciudades y los centros urbanos que antes bullían de gente que se desplazaba a sus lugares de trabajo, ahora están mucho menos concurridos.
Durante la pandemia, una nueva etapa de teletrabajo forzoso, en tiempos de aislamiento y cuarentena, provocó un cambio en la rutina diaria de muchas personas, especialmente en lo laboral. Hoy en día, es posible que hayas comenzado un nuevo trabajo totalmente remoto y te resulte difícil adaptarte si estabas acostumbrado a un modelo híbrido o presencial.
¿Te cuesta adaptarte al teletrabajo? No estás solo/a. A medida que los empleados se adaptan a este nuevo entorno, es muy probable que los problemas de salud mental se conviertan en un tema prioritario. Si prestas atención a tus propios problemas de salud mental, mantienes una comunicación abierta con quienes te rodean (ya sea virtualmente o en tu hogar) y expresas tus necesidades, podrás gestionar eficazmente esta fase de adaptación al teletrabajo.
Tu estrategia de registro
Un cambio, como el de entorno laboral, supone una transformación radical. Lo primero que debes hacer para cuidar tu salud mental en este tipo de situaciones es ser consciente de tu estado de ánimo. Al reflexionar sobre cómo te sientes (nervioso, con pánico, estresado, desmotivado, etc.), tendrás una base para defender tus necesidades ante tu empleador.
Es posible que experimentes muchas emociones a la vez, así que procura programar momentos regulares para reflexionar sobre ti mismo y ajustar tus hábitos según sea necesario.
Beneficios
No a todo el mundo le gusta trabajar desde casa. Si perteneces al grupo de los que prefieren estar en la oficina con aperitivos gratis, esta nueva etapa del teletrabajo podría no parecerte ideal.
Las ventajas de trabajar desde casa van desde ahorrar tiempo en desplazamientos hasta un código de vestimenta más relajado. Si bien la flexibilidad en cuanto a horarios, descansos y horas de entrada y salida varía según la empresa y el gerente, vale la pena hablar con tu lugar de trabajo para explicar qué opciones te convienen y cuáles están disponibles.
Recursos
A raíz de la pandemia, muchos empleadores elaboraron una guía o manual con recursos para los empleados. Estos recursos pueden incluir desde un presupuesto para acondicionar tu espacio de trabajo remoto (sillas ergonómicas, escritorios de pie, teclados con soporte para las muñecas, etc.) hasta sesiones de terapia en línea para ayudarte a gestionar tus emociones. Habla con tu empleador sobre tus necesidades, ya que probablemente ya cuente con recursos para gestionar el estrés laboral . Si sientes presión o incertidumbre sobre tu nuevo entorno de trabajo, contacta con tu jefe o el departamento de Recursos Humanos para informarte sobre los recursos disponibles.
Límites
Al adaptarse al trabajo remoto después de haber trabajado únicamente en una oficina o en un entorno laboral tradicional, es fundamental establecer límites para proteger cierto equilibrio entre la vida laboral y personal.
Tu casa se ha convertido en tu oficina principal, y especialmente para quienes no contamos con una habitación dedicada al trabajo, despertarse y ver la computadora o los archivos puede generar estrés. Además de la presencia física del trabajo en casa, las demás exigencias mentales y emocionales requieren establecer límites saludables para desconectarse del trabajo cuando sea necesario. Algunas ideas para establecer límites claros al trabajar de forma remota incluyen:
- Algún tipo de espacio dedicado al trabajo (por ejemplo, un escritorio, un rincón) que esté separado de tu espacio vital o que se pueda mover fuera de la vista durante las horas de descanso.
- Para proteger tu tiempo personal, establece horarios fijos de entrada y salida para tu jornada laboral con tu empleador y tu equipo. Asegúrate de hablar con tus compañeros sobre cómo implementar esto y procura mantener un horario constante para establecer expectativas claras dentro del equipo.
- Comprometerse a tomar al menos un descanso completo durante la jornada laboral en el que te alejes del espacio de trabajo que has creado.
Trabajar a distancia dentro de un hogar
Si te adentras en el teletrabajo junto a otras personas que viven en el mismo espacio, hay aspectos y recursos que debes tener en cuenta. Compañeros de piso, familiares, pareja o hijos pueden convertirse en compañeros de trabajo cuando el lugar de trabajo se traslada a casa.
- Cuidado de los niños: Asegúrate de hablar con los demás miembros de la familia, así como con tus compañeros de trabajo, para establecer expectativas. Esto podría implicar crear un horario de trabajo compartido con tu pareja para dividir el tiempo entre el trabajo y el cuidado de los niños, o recordarles a tus compañeros que podrían oír o ver a los niños de fondo si están en casa.
- Espacio: Encontrar un espacio para trabajar a distancia cuando hay otras personas cerca puede ser un desafío. Intenta abordar la transición con una mentalidad de compromiso y negociación. Esto podría implicar dividir el horario laboral, evitar programar reuniones a la misma hora, etc.
- Control del ruido: Siempre que sea posible, sea considerado con las reuniones, los vídeos, la música, etc., mientras trabaja desde casa, y pida la misma consideración a quienes le rodean.
Trabajar solo a distancia
Adaptarse al teletrabajo desde casa cuando se vive solo también puede presentar desafíos únicos. Si bien puede parecer más fácil, ya que es menos probable encontrarse con espacios, ruido o interrupciones, el problema del aislamiento es más frecuente.
- Socialización: Trabajar a distancia no significa que debas dejar de socializar, sobre todo en el trabajo. Participa activamente en las plataformas de mensajería del trabajo (como Google Chat, Slack, etc.). Si es apropiado o está disponible, únete o crea canales y conversaciones sobre tus intereses para recrear las charlas informales de la oficina en el entorno digital.
- Descansos : Si no tienes interrupciones forzadas de quienes te rodean, como niños o compañeros de piso, puedes concentrarte demasiado en tu trabajo. No olvides que los descansos son necesarios. Estira las piernas, escucha un podcast, incluso cambia de tema y lee un artículo que no tenga que ver con el trabajo; hazlo con regularidad.
Cuidados personales
Trabajar desde casa, sobre todo cuando no es bienvenido o familiar, puede generar nuevos problemas de salud mental o agravar los ya existentes. Como en cualquier momento de cambio o estrés, el autocuidado y el manejo del estrés son fundamentales. El autocuidado puede ser diferente para cada persona. Al trabajar a distancia, es posible que tengas más flexibilidad para explorar prácticas de autocuidado. Algunos ejemplos de autocuidado esencial incluyen:
- Movimiento: El ejercicio es fundamental para todos, especialmente para quienes trabajan en entornos más sedentarios. Existen numerosos recursos y bibliotecas en línea con contenido sobre fitness y estiramientos para aprender a cuidar mejor el cuerpo al estar sentado durante periodos prolongados. Cualquier tipo de actividad física, desde una sesión de HIIT hasta un paseo por la manzana, puede ser una forma de autocuidado.
- Atención plena: Para muchas personas, es fácil que los pensamientos se desboquen o que les resulte difícil desconectar cuando lo necesitan. Intensifica las prácticas de atención plena que ya conoces o explora otras nuevas: la meditación, los ejercicios de respiración y el movimiento consciente pueden ayudarte a reducir el estrés y fomentar la relajación.
- Aficiones: Si tu casa se convierte en tu oficina, no permitas que el trabajo acapare tu día. Identifica algo que te apasione y que puedas practicar independientemente de las tareas laborales o el aprendizaje. Por ejemplo, los rompecabezas, el dibujo, el pickleball, la cocina, la fotografía o la jardinería pueden ser proyectos que te apasionen.
Terapia personalizada
Si aún no has explorado la terapia y has notado un deterioro en tu salud mental al trabajar de forma remota, un terapeuta cualificado y con experiencia puede ayudarte a comprender y superar la ansiedad , el miedo o el estrés.
Cuando reserves una cita con Two Chairs, un profesional clínico titulado te conocerá y te pondrá en contacto con alguien de nuestro diverso equipo de terapeutas que pueda ayudarte con este cambio en tu vida.
Adaptarse al teletrabajo puede ser difícil, pero existen muchas herramientas disponibles para ayudarte a superarlo y recuperar la calidad de vida que te mereces.
