Si trabajas en el ámbito de la salud mental, probablemente hayas tenido esta conversación al menos una docena de veces durante el último año: ¿qué significa realmente la IA para la terapia? Es una pregunta cargada de esperanza, escepticismo y algo más que un poco de ansiedad.
Hablamos con tres terapeutas de Two Chairs: Kate Grammy, Lara Benefield y Maggie Brewer, para conversar con honestidad sobre qué lugar ocupa la IA en la consulta, dónde no tiene cabida y cómo es realmente utilizar estas herramientas en la práctica diaria como profesional de la salud mental. Sus respuestas oscilaron entre el optimismo cauteloso y el escepticismo directo, pero coincidieron en una conclusión compartida: la IA puede apoyar el trabajo terapéutico. Pero no puede realizar el trabajo terapéutico.
Esto es lo que nos dijeron.
¿Puede la IA reemplazar a los terapeutas?
Hicimos esta pregunta a cada una de las terapeutas antes que cualquier otra cosa, y las respuestas fueron inmediatas.
Kate Grammy: “No creo que pueda. Considero que la IA puede ser muy útil para los terapeutas, ya que ayuda a analizar gran cantidad de información y a presentarme datos de una manera más eficiente y enfocada de lo que yo podría lograr por mi cuenta. Pero creo firmemente que hay algo intrínsecamente sanador en la conexión humana y en la relación entre dos personas. No creo que la IA sea capaz de capturar jamás esa conexión que sentimos en la consulta, en ese espacio compartido”.
Maggie Brewer tampoco dudó: “No. Absolutamente no”.
Lara Benefield abordó la cuestión desde su propia experiencia utilizando herramientas de documentación con IA para la preparación de sesiones y el registro clínico: “No pueden conectar los puntos. La IA piensa que, si un paciente se presentó de cierta manera, es como si fuera un paciente nuevo cada vez, porque no recuerda que tuvimos una sesión previa. Recuerda todo lo que sucedió en esta sesión, pero no recuerda la anterior. Pero yo sí. Así que, efectivamente, la IA no puede reemplazarme”.
Tres especialistas. Una respuesta unánime: no. Por muy avanzada que llegue a ser la IA en el ámbito de la salud mental, lo que un terapeuta ofrece en consulta no se puede automatizar.
Dónde ayuda realmente la IA
Una vez superada la pregunta de si la IA puede reemplazarnos, la conversación pasó a algo más interesante: dónde está marcando una diferencia real la IA para los terapeutas entre bastidores.
Kate Grammy la ve como una herramienta de investigación y reconocimiento de patrones: “Los terapeutas manejamos mucha información y siempre intentamos comprender mejor a las personas. Donde la IA realmente puede ayudarme es a extraer información o identificar tendencias en lo que alguien me ha contado de forma más eficiente de lo que yo podría hacerlo por mi cuenta. Eso es lo que me permite ser mejor terapeuta en la consulta, porque tengo toda la información correcta frente a mí”.
Maggie Brewer, especialista en Sistemas de Familia Interna, señaló la accesibilidad: “Creo que ofrece más recursos a más personas y hace que todo sea más accesible para todos. Si quieres aprender sobre la TCC, puedes buscar sus diferentes partes; hace que sea más fácil para la gente ver y entender las cosas”.
Lara Benefield cuenta que al principio se mostraba escéptica ante las herramientas de toma de notas con IA. Lo que le hizo cambiar de opinión fue ver una en el trabajo de otra persona. Le asignaron un cliente que ya había estado en terapia, y la nota de la primera sesión en su historial, redactada con ayuda de IA, era más completa que sus notas habituales.
“He descubierto que la IA y yo nos complementamos. La IA tiene mejor memoria, pero yo tengo mejores capacidades analíticas y reflexivas para conectar todos los puntos”. Lara sigue realizando documentación colaborativa con sus clientes al final de cada sesión, donde se establecen las verdaderas conexiones clínicas. Las notas asistidas por IA, comenta, “proporcionan el respaldo para todas las conexiones [a través de ejemplos]. Si tuviera que proporcionar todos esos ejemplos yo misma, me llevaría diez veces más tiempo”.
Cómo utilizan la IA hoy los especialistas de Two Chairs
Esta no es una conversación hipotética para nuestros especialistas: la IA ya forma parte de la forma de trabajar de muchos de ellos, de manera cuidadosamente delimitada y opcional, diseñada para apoyar (no reemplazar) el criterio clínico.

- Upheal, un asistente de notas con IA opcional Con el consentimiento del cliente, los terapeutas pueden usar Upheal para ayudar a redactar notas posteriores a la sesión que cumplen con la normativa HIPAA. Más allá de las notas, los especialistas también pueden pedirle que resuma un caso, ayude a preparar una próxima sesión o señale cualquier cosa que puedan estar pasando por alto o que deseen considerar.
- Gemini de Google Todos los terapeutas pueden acceder a Gemini para tareas administrativas, como redactar correos electrónicos, buscar respuestas en su unidad de almacenamiento y elaborar objetivos para los planes de tratamiento. Dado que los especialistas trabajan con información protegida de salud (PHI), el uso de Gemini para fines clínicos es estrictamente sin PHI: no se incluye ningún detalle del cliente.
“Para mí, Upheal ha supuesto un antes y un después. Me ha permitido centrarme más en las sesiones y no sentir que me pierdo aspectos clave mencionados que quizás no sean el foco principal de la sesión. Ha aumentado mi productividad general, permitiéndome terminar las notas muy rápidamente”.
— Terapeuta de Two Chairs
En resumen
Pregúntale a cualquier terapeuta de salud mental de Two Chairs si la IA puede reemplazarlos y obtendrás un "no" rápido y rotundo. Pregúntales dónde es realmente útil la IA y recibirás una respuesta reflexiva sobre la documentación, la búsqueda de información y la accesibilidad. Esa combinación de apertura hacia las herramientas y claridad sobre sus límites es lo que define a una atención de salud mental creíble y vanguardista hoy en día.
La IA no se sentará frente a un paciente para acompañarlo en su duelo, su crecimiento o sus momentos de revelación. Pero sí puede ayudar a que su terapeuta llegue a ese encuentro un poco más preparado, más eficiente y más presente. Como dijo Lara de forma sencilla: “La IA no puede reemplazarme”. Sus colegas estarían de acuerdo.
