Estamos en plena temporada navideña y nos acercamos rápidamente al final de 2021. Muchos probablemente nos sentimos agotados, exhaustos y con ganas de un descanso. Pero quizás te preguntes qué puedes hacer para cuidarte y nutrirte. ¿Necesitas incorporar más horas de sueño, conexión con los demás o pasión a tu vida?
El descanso suele asociarse con el sueño. Sin embargo, la Dra. Saundra Dalton-Smith nos invita a considerar un enfoque más amplio e integral para el cuidado de nosotros mismos y nuestras necesidades, y nos enseña que el descanso va mucho más allá del simple sueño; de hecho, existen siete tipos de descanso . Dependiendo de nuestras necesidades individuales y del contexto actual, todos requerimos diferentes tipos de descanso en distintos momentos.
Los siete tipos de descanso
Tanto si quieres practicar uno como todos estos tipos de descanso, aquí tienes algunas ideas sobre cómo puedes hacerlo.
Mental
Para descansar mentalmente, intenta tomarte descansos entre tus tareas, practicar la gestión del tiempo, establecer límites saludables y centrar tu atención en una sola tarea a la vez.
Espiritual
Conéctate con algo más grande que tú mismo que te brinde una sensación de pertenencia y conexión. Esto puede manifestarse en la práctica de una religión, la oración, la meditación o simplemente en el contacto con la naturaleza.
Emocional
El descanso emocional se puede encontrar conectando con uno mismo, utilizandotécnicas de granularidad emocional para identificar las emociones, expresando las emociones y necesidades con autenticidad y estableciendo límites que apoyen las necesidades emocionales.
Social
Practica el descanso social conectándote con relaciones equilibradas que te brinden reciprocidad y apoyo. Establecer límites en tus compromisos sociales y en la cantidad de energía que dedicas a los demás también es beneficioso.
Sensorio
En un mundo donde estamos constantemente conectados, tómate un respiro de los estímulos sensoriales limitando el tiempo que pasas frente a las pantallas. Considera atenuar las luces, escuchar música relajante, arroparte con una manta calentita o ponerte tu ropa cómoda favorita, o tomar una infusión caliente. Presta atención a tus sentidos y piensa en qué te ayuda a relajarte.
Creativo
Dedícate a actividades creativas que te inspiren. Considera reconectar con las artes, crear un tablero de visión con tus intereses y aspiraciones creativas, o encontrar una imagen que te inspire belleza y tenerla siempre a mano, por ejemplo, como fondo de pantalla de tu teléfono.
Físico
Al pensar en el descanso físico, considere si lo mejor para usted sería el descanso activo, el pasivo o una combinación de ambos. Esto puede incluir dormir, tomar una siesta, practicar ciertos tipos de yoga o realizar estiramientos.
Cómo conseguir el descanso que necesitas
Al finalizar este año, tómate un tiempo para relajarte y explorar los siete tipos de descanso para identificar cuáles podrían necesitar atención. Para ello, puedes plantearte las siguientes preguntas:
- ¿Qué contextos o experiencias te han resultado estresantes o agotadoras últimamente?
- ¿Has estado participando en actividades que sabes que te brindan alegría? Si no es así, ¿qué has dejado de lado?
- ¿Cómo has estado (o no has estado) satisfaciendo tus necesidades mentales, espirituales, emocionales, sociales, sensoriales, creativas y físicas?
Una vez que hayas identificado qué tipo de descanso te gustaría adoptar, define tus intenciones y elabora un plan. Incluye las actividades específicas que te gustaría realizar, desarrolla una rutina y prepárate para el éxito estableciendo límites y reduciendo las distracciones durante los momentos de descanso.
El descanso tiene que ver con la recuperación, y si tu rutina actual no satisface tus necesidades, ¡ahora puede ser un buen momento para reinventar tu enfoque!
